SANTO DOMINGO.– La firma financiera internacional JPMorgan manifestó su interés en ampliar sus inversiones y operaciones en República Dominicana, destacando el desempeño de la economía, la estabilidad macroeconómica y la capacidad del país para generar divisas a través de múltiples sectores.
El interés fue abordado durante una reunión entre representantes de JPMorgan y el gobernador del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), Héctor Valdez Albizu. La delegación de la entidad financiera estuvo encabezada por Carlos Aspillaga, director ejecutivo para el sector público en América Latina.
El acercamiento se produce en momentos en que la economía dominicana muestra señales de aceleración. De acuerdo con datos del Banco Central, la actividad económica registró un crecimiento interanual de 6.4 % en junio de 2026, mientras que la expansión promedio entre enero y junio alcanzó 4.5 %.
Para los primeros siete meses del año, el crecimiento promedio se mantuvo en 4.5 %, apoyado principalmente por sectores como la construcción, las zonas francas, la manufactura local y los servicios.
Inversión extranjera continúa ganando terreno
República Dominicana también ha fortalecido su posición como destino para el capital internacional.
Durante el primer semestre de 2026, la inversión extranjera directa alcanzó US$3,280 millones, lo que representa un incremento de 7.7 % frente al mismo período del año anterior.
Aproximadamente US$2,190 millones de ese total correspondieron a nuevos aportes de capital, una señal de que inversionistas internacionales continúan apostando por el mercado dominicano.
Las proyecciones del Banco Central apuntan a que la inversión extranjera directa podría superar los US$5,300 millones al cierre de 2026.
Más de US$26,500 millones en generación de divisas
Uno de los principales elementos que fortalecen el atractivo del país para los inversionistas es la diversificación de sus fuentes de divisas.
Entre enero y junio, las exportaciones totalizaron US$8,750 millones, mientras que el turismo generó aproximadamente US$6,720 millones.
A estos ingresos se suman las remesas y la inversión extranjera directa. En conjunto, turismo, exportaciones, remesas e inversión extranjera generaron más de US$26,500 millones durante la primera mitad del año.
Las remesas mantuvieron su crecimiento en julio, acumulando US$7,320 millones entre enero y julio, un aumento de 6.4 % con relación al mismo período de 2025.
Estos flujos han contribuido a respaldar la estabilidad cambiaria y el nivel de las reservas internacionales del país, que se situaron en US$15,250 millones al cierre de julio.
El peso dominicano gana fortaleza
La generación diversificada de divisas también ha tenido un impacto favorable sobre la moneda nacional.
De acuerdo con un análisis atribuido a JPMorgan, el peso dominicano había registrado una apreciación de aproximadamente 7.6 % frente al dólar durante 2026.
El banco vinculó esta fortaleza al desempeño combinado del turismo, las remesas, las exportaciones y la inversión extranjera, y habría recomendado exposición a activos dominicanos mediante bonos soberanos con vencimiento en 2033.
El Banco Central ha señalado factores similares, estimando que el peso había ganado cerca de 8 % frente al dólar hasta julio.
Estabilidad frente a un entorno internacional incierto
La relativa estabilidad macroeconómica de República Dominicana adquiere mayor relevancia en un contexto internacional marcado por incertidumbre financiera y menor crecimiento en algunas economías desarrolladas.
La inflación se situó en 5.47 % en julio, dentro del rango establecido por el Banco Central.
Durante la reunión, representantes de JPMorgan también valoraron las capacidades técnicas de la institución monetaria dominicana y la relación que ambas entidades han mantenido a través de los años.
Valdez Albizu, por su parte, resaltó la resiliencia de la economía dominicana y expresó interés en continuar fortaleciendo la cooperación con JPMorgan y con el mercado financiero local.
El renovado interés de una de las mayores instituciones financieras del mundo representa una señal favorable para República Dominicana, en momentos en que el país busca consolidarse como uno de los principales destinos de inversión y negocios del Caribe y América Latina.


