De crecer en Miami entre dos culturas caribeñas a convertirse en uno de los rostros más reconocidos de la comedia estadounidense, Marcello Hernández ha transformado su herencia dominicana y cubana en una poderosa conexión con nuevas generaciones de espectadores.
En una industria donde durante décadas los artistas latinos han luchado por conseguir mayor representación, Marcello Hernández ha logrado construir una carrera que combina talento, autenticidad y orgullo por sus raíces. Con apenas 29 años, el comediante y actor estadounidense de ascendencia dominicana y cubana se ha convertido en una de las figuras más populares de Saturday Night Live (SNL), el histórico programa de comedia de NBC.
Su ascenso representa algo más que el éxito de una nueva generación de comediantes. Hernández forma parte de un movimiento de talentos latinos que están transformando la manera en que Hollywood y la televisión estadounidense presentan las historias de las comunidades hispanas.
A través de personajes que hablan español, referencias familiares y situaciones inspiradas en la vida de los inmigrantes, ha logrado conectar con millones de espectadores sin renunciar a la identidad cultural que define su propuesta artística.
Una infancia entre Miami, Cuba y República Dominicana
Nacido el 19 de agosto de 1997 en Miami, Florida, Marcello Hernández creció en una familia marcada por las tradiciones de dos países del Caribe. Su padre, Joaquín Hernández, es dominicano, mientras que su madre, Isabel Cancela, nació en Cuba y emigró a Estados Unidos después de vivir en España y República Dominicana.
Desde pequeño estuvo rodeado de música, conversaciones en español, reuniones familiares y el particular sentido del humor que caracteriza a las comunidades caribeñas.
Su conexión con República Dominicana va mucho más allá de sus raíces paternas. Durante su infancia visitó frecuentemente el país, donde compartió con familiares, participó en actividades deportivas y desarrolló una relación cercana con la cultura dominicana.
Estas experiencias contribuyeron a construir una identidad bicultural que años después se convertiría en una de las principales características de su trabajo como comediante. DR1+2
De los pequeños escenarios a Saturday Night Live
Antes de alcanzar reconocimiento nacional, Hernández recorrió el camino de muchos artistas que buscan abrirse espacio en la competitiva industria del entretenimiento.
Después de graduarse de John Carroll University en 2019, donde estudió emprendimiento y comunicación, se trasladó a Nueva York para desarrollar su carrera en la comedia.
Sus primeras experiencias incluyeron presentaciones de stand-up, creación de contenido digital y actuaciones en diferentes escenarios, mientras trabajaba para sostenerse económicamente.
Su oportunidad decisiva llegó en 2022, cuando fue seleccionado como uno de los nuevos talentos del prestigioso festival de comedia Just for Laughs y posteriormente se incorporó al elenco de Saturday Night Live.
Con su llegada al programa se convirtió en el primer integrante de la Generación Z en formar parte del elenco de SNL, un paso importante en la renovación de una de las instituciones más influyentes del humor estadounidense.
Su talento y capacidad para crear personajes le permitieron consolidarse dentro del programa y posteriormente ascender al elenco principal. Wikipedia+1
El humor dominicano como parte de su identidad
Uno de los elementos que distingue a Marcello Hernández es su capacidad para convertir situaciones cotidianas de las familias latinas en historias con las que pueden identificarse personas de diferentes culturas.
Las madres sobreprotectoras, los padres inmigrantes, las diferencias generacionales y las particularidades de crecer hablando dos idiomas forman parte de su universo creativo.
Su personaje Domingo, presentado en Saturday Night Live, se convirtió en uno de sus mayores éxitos virales, demostrando que los personajes con identidad latina pueden conectar con el público general estadounidense.
También ha participado en segmentos junto a figuras como Pedro Pascal y Bad Bunny, incorporando referencias culturales y diálogos en español a una plataforma televisiva de alcance nacional.
Para Hernández, el humor dominicano tiene características muy particulares: la rapidez al hablar, el sarcasmo, la expresividad y la facilidad para convertir prácticamente cualquier situación en una oportunidad para hacer reír.
El comediante ha reconocido públicamente la influencia de su padre dominicano y de su madre cubana en la construcción de su estilo, destacando que ambos fueron fundamentales para desarrollar su personalidad artística. Diario Libre+2
Netflix y una carrera que continúa expandiéndose
El año 2026 representó otro paso importante en la evolución profesional de Hernández con el estreno de su primer especial de comedia en Netflix, Marcello Hernández: American Boy.
En esta producción, el comediante profundiza en experiencias personales relacionadas con su familia, sus raíces culturales y las contradicciones que acompañan a muchos estadounidenses hijos de inmigrantes.
El proyecto le permitió llevar su humor más allá de los segmentos televisivos y presentarse ante una audiencia internacional.
Su creciente reconocimiento también ha abierto oportunidades en el cine, las presentaciones en vivo y otros formatos de entretenimiento.
En 2025, la revista TIME lo incluyó en su selección de líderes latinos, reconociendo su influencia cultural y su contribución a la visibilidad de las nuevas generaciones de artistas hispanos. TIME+2
Una historia que conecta con millones de hijos de inmigrantes
Más allá de sus logros profesionales, una de las razones por las que Hernández ha logrado conectar con el público latino es su manera de abordar la experiencia de crecer en Estados Unidos dentro de una familia inmigrante.
Su historia refleja la realidad de millones de jóvenes que nacieron en territorio estadounidense, pero crecieron rodeados de tradiciones, valores y costumbres heredadas de sus padres y abuelos.
En sus entrevistas, el comediante ha expresado admiración por los sacrificios que realizaron sus padres para construir una nueva vida en Estados Unidos y ofrecerle oportunidades que ellos no siempre tuvieron.
Ese reconocimiento se refleja en su trabajo artístico, donde las experiencias familiares ocupan un lugar central.
En vez de presentar su identidad latina como una barrera, Hernández la ha convertido en uno de sus principales atributos profesionales.
El significado de su éxito para la comunidad dominicana
La trayectoria de Marcello Hernández tiene un significado especial para la diáspora dominicana en Estados Unidos, particularmente para las nuevas generaciones que buscan referentes culturales con los que puedan identificarse.
Aunque nació en Miami, su conexión con República Dominicana continúa siendo parte importante de su identidad y de la manera en que se presenta ante el público.
Su presencia en una plataforma tan influyente como Saturday Night Live contribuye a ampliar la representación de los dominicanos dentro de la industria del entretenimiento estadounidense, históricamente dominada por narrativas culturales diferentes.
Al mismo tiempo, su carrera demuestra que la identidad dominicana puede expresarse de múltiples maneras y que las nuevas generaciones están encontrando espacios para contar sus propias historias.
Hernández representa una generación que no necesariamente distingue entre ser estadounidense y sentirse profundamente conectada con sus raíces latinoamericanas.
Para él, ambas identidades forman parte de una misma experiencia.
Una nueva generación de talento latino en Hollywood
El crecimiento profesional de Marcello Hernández coincide con una etapa de transformación en la industria del entretenimiento estadounidense, donde las audiencias latinas adquieren cada vez mayor relevancia cultural y comercial.
Su capacidad para conectar con espectadores bilingües y multiculturales representa una oportunidad para desarrollar contenidos que reflejen de manera más auténtica la diversidad de Estados Unidos.
Lejos de limitarse a personajes construidos sobre estereotipos, Hernández ha demostrado que las experiencias de las familias inmigrantes pueden convertirse en historias universales capaces de generar humor, reconocimiento y conversación.
De Miami a Nueva York, y de los escenarios de stand-up a la televisión nacional y Netflix, Marcello Hernández continúa construyendo una carrera que demuestra el alcance del talento latino en Estados Unidos.
Para la comunidad dominicana, su trayectoria es también un recordatorio de que las raíces culturales no tienen que quedarse atrás cuando se persiguen grandes oportunidades. Pueden convertirse, precisamente, en aquello que hace diferente y auténtica una voz.
Y en el caso de Marcello Hernández, esa voz lleva consigo el ritmo, la espontaneidad y el humor de República Dominicana.
Photo by Michael Buckner/Variety via Getty Images


